Exclusivo

Cuando coinciden urnas y mercados

Cuando coinciden urnas y mercados
Votantes depositando su voto en un centro electoral. Archivo

Tras oficializarse los resultados de las elecciones presidenciales en Perú, Keiko Fujimori fue proclamada presidenta electa con una ventaja de 49,641 votos, equivalente al 0.27% de los sufragios sobre su competidor. Más allá del estrecho resultado, la victoria de Fujimori se suma a un fenómeno que viene registrándose en los recientes procesos electorales en América Latina, donde los votantes parecen haber reordenado sus prioridades.

Pese a las particularidades de cada país, es posible identificar coincidencias en las prioridades del electorado. La generación de empleo, la recuperación del crecimiento económico y la mejora del poder adquisitivo ocuparon un lugar central en el debate público. No resulta extraño, por tanto, que los votantes se decantaran por las propuestas percibidas como las mejor posicionadas para responder a esas demandas.

Este cambio responde a tres factores que han marcado el contexto reciente de la región:

• Menor crecimiento económico: En los últimos 15 años, la tasa de crecimiento anual promedio ha sido de 1.7%, mientras que las economías del sudeste asiático lo han hecho a una tasa anual de entre 4% y 5%. Este menor ritmo de crecimiento ha limitado la generación de empleo formal y contribuido a mantener elevados niveles de informalidad laboral en la región.

• Pérdida del poder adquisitivo: Los precios promedio en la región se han incrementado a una tasa promedio anual del 8.0% durante los últimos 15 años, deteriorando la calidad de vida de los hogares.

• Mayor inseguridad: La región aglutina el 8.0% de la población mundial, pero concentra cerca de un tercio de los homicidios del planeta. Además, el costo económico de la criminalidad y la violencia equivale aproximadamente al 3.4% del PIB regional.

Las prioridades del electorado evolucionan conforme cambian las circunstancias económicas y sociales. Durante los años ochenta, la consolidación de la democracia y el respeto a los derechos humanos ocuparon un lugar central en la agenda regional. En los años noventa, el énfasis se trasladó hacia la estabilidad macroeconómica y las reformas orientadas a ampliar las oportunidades económicas. Posteriormente, el debate se concentró en cómo distribuir de manera más equitativa los beneficios del crecimiento. Como puede apreciarse, las prioridades de los ciudadanos no son estáticas ni permanentes, sino que responden al contexto político, económico y social de cada época.

Por otro lado, los mercados también responden al contexto, pero desde una lógica distinta. Sus decisiones de inversión se fundamentan en la evaluación de variables que pueden afectar la recuperación del capital invertido, entre ellas la capacidad de una economía para sostener el crecimiento, la estabilidad macroeconómica y el riesgo país.

No es casualidad que, tras los recientes procesos electorales en Colombia, Chile y Perú, los bonos soberanos, las monedas y la prima de riesgo incorporaran rápidamente las expectativas de los inversionistas sobre la orientación de la política económica.

En un entorno de capital más escaso y costoso, los países que logren responder a las prioridades ciudadanas y generar confianza entre los inversionistas estarán mejor posicionados para crecer de manera sostenida.

El autor es financista.


LAS MÁS LEÍDAS

  • Jubilados cobrarán desde este viernes la primera quincena de julio. Leer más
  • PASE-U: Ifarhu explica cómo descargar la aplicación para acceder al beneficio. Leer más
  • Ley de buhoneros: qué establece la nueva normativa y cuándo comenzará a aplicarse. Leer más
  • Corte confirma salida de magistrados Hernández y Vargas e inicia proceso para escoger su reemplazo. Leer más
  • Sábado Picante: Mulino y la admisión escondida de su fracaso del 04 de julio de 2026. Leer más
  • El Canal de Panamá suma cinco nuevos remolcadores a su flota. Leer más
  • Un terremoto de magnitud 6.2 sacude el noreste de Indonesia. Leer más