El Diccionario de la lengua española (RAE) define la palabra ciencia como el “conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales con capacidad predictiva y comprobables experimentalmente”.

Para lograr observaciones estructuradas y comprobables experimentalmente, la ciencia se apoya en el método científico. Esta herramienta actúa como metodología, al definir la secuencia lógica de pasos a seguir, y, a su vez, como proceso, al establecer qué se hace. Además, tiene características particulares, de las cuales destacamos:

  • Objetividad: los resultados deben ser imparciales (carecen de opiniones o creencias), reproducibles y verificables.

  • Reproducibilidad: otros investigadores deben poder replicar el trabajo y obtener resultados comparables.

  • Autocorrectivo y progresivo: el conocimiento científico está en constante revisión. La detección de errores y su debida corrección aseguran el progreso del conocimiento.

  • Verificabilidad: las afirmaciones pueden estar sujetas a verificación y comprobación mediante experimentos.

Los pasos que debe seguir el método científico son:

  • Observación: se identifica la situación.

  • Formulación de la pregunta: se plantea una pregunta específica que se desea responder; es la que comúnmente llamamos pregunta de investigación.

  • Establecimiento de la hipótesis: se propone una posible explicación, la cual se somete a experimentación.

  • Experimentación: se diseñan experimentos procurando controlar las variables para que sean reproducibles. Se realizan los experimentos para evaluar la hipótesis establecida.

  • Análisis de datos: los datos se recopilan, organizan y evalúan. Se utilizan técnicas cualitativas y cuantitativas para analizarlos, las cuales también deben ser reproducibles. Los resultados determinan la validez de la hipótesis.

  • Conclusión: con base en los resultados, la hipótesis se acepta, se modifica o se rechaza. Dichos resultados también guían futuras investigaciones.

  • Comunicación: los resultados se comunican a la comunidad científica mediante publicaciones en revistas indexadas, lo que permite una revisión crítica para validar, fortalecer e identificar mejoras o errores en los hallazgos.

Y así, la ciencia ha logrado que los conocimientos del mundo que nos rodea crezcan día a día, y que la humanidad haya alcanzado el desarrollo que hoy observamos a nuestro alrededor.

La autora es toxicóloga, exbecaria de SENACYT, divulgadora científica, e integrante de Ciencia en Panamá.