Regístrate para recibir los titulares de La Prensa en tu correo

Exclusivo

Carros humanoides

Carros humanoides
Kitt, el auto de David Hasselhoff

¿Se han preguntado cómo Julio Verne pensó en cosas como los viajes a la Luna, los submarinos y otros artefactos insólitos para la gente de su tiempo? Ahora, lo que deberían preguntarse es por qué ustedes no están aportando ideas igualmente insólitas. Me sorprende que todavía no haya visto en la televisión, el cine, las redes sociales o la literatura de ficción una evolución más realista de lo que está por venir. Y no, no estoy hablando de la teleportación, como vemos en Star Trek. Estoy hablando de una realidad que está a la vuelta de la esquina y me sorprende que permanezcamos desconectados de ella. Es decir, estamos rodeados de tecnología avanzada, pero eso no se refleja en nuestra capacidad para imaginar el futuro.

Nos hablan de que los carros se están automatizando. Pero esto va mucho más allá de que un vehículo pueda llevarnos de la casa al trabajo sin que tengamos que tomar el volante. Vamos, un carro humanoide no es nada nuevo para nuestra imaginación. Quienes tenemos cierta edad sabemos que David Hasselhoff hizo mucho más que aparecer en traje de baño en la televisión. También compartió protagonismo con un automóvil inteligente llamado Kitt. Sin embargo, yo hablo de algo que va más allá.

Imagino que han escuchado que esta tecnología podría permitir que el gobierno, de forma remota, bloquee su carro para impedirles utilizarlo si deben una boleta o, incluso, si infringen alguna norma no relacionada con el tránsito vehicular. Algunos asocian este escenario con los llamados créditos sociales. Hay situaciones que podrían reflejar un mundo distópico. Pero también podemos divertirnos imaginando esas posibilidades, aunque lo propuesto no resulte precisamente divertido. El abanico de escenarios es enorme.

Imaginen la siguiente escena: unas amistades están conversando y proponen ir a algún lugar en el carro de uno de ellos.

—No podemos ir en mi carro porque salió.

—¿Cómo que salió?

—Sí. Le tocaba el revisado para la placa y se fue solo. Programó la cita con tiempo. Cuando me avisó, aproveché para pedirle que, al terminar, pasara por la casa de mi hermana a recoger unas cosas. No estará de vuelta hasta el final del día.

Eso sí sería un verdadero carro humanoide, y es una idea que todavía no he visto en las películas.

¿Cuánto tiempo creen que falta para que sus carros sean mucho más que un simple medio de transporte? Que alguien incorpore una inteligencia artificial a un vehículo es algo que podría ocurrir mañana. ¿Qué tan efectivo o apropiado sería hoy? Esa es otra discusión. Pero tarde o temprano ocurrirá. Lo importante es que debemos mantenernos sintonizados con este tipo de realidad. ¿Por qué? Porque ya estamos enfrentando un cambio sociocultural y económico, y siempre hemos sido el principal motor detrás de la forma en que la sociedad responde a esos cambios. Es un tema complejo. Antes no existía una manera eficiente de segmentar o separar a la sociedad para permitir una verdadera independencia entre distintos estratos. Hoy esa realidad ya es palpable.

Por muy atractivo que parezca tener un carro humanoide, también podría convertirse en una carga. ¿Quién estaría realmente al mando de ese vehículo? ¿De verdad creen que tendría conciencia propia? Pienso que eso es lo que quieren que aceptemos con el tema de la inteligencia artificial. En otras palabras, el día en que su carro se vaya y no regrese, y ustedes tengan que comprar otro, no podrán culpar al gobierno de incentivar la rotación del mercado automotriz o la venta de vehículos nuevos. Será el propio carro el que habrá decidido buscar su libertad en otros lares. Jua, jua, jua.

Mi planteamiento es que deberíamos crear ciudades refugio desde ahora. Es una idea que extraigo de la Biblia. En ella, Dios ordenó la creación de ciudades de refugio en distintas regiones de las tribus de Israel para acoger a personas que, por haber causado involuntariamente la muerte de alguien o protagonizado otro hecho desafortunado sin intención, necesitaban abandonar temporalmente su lugar de origen para proteger su vida.

Yo propongo esas áreas de refugio por una razón distinta, pero considero que la idea sigue siendo válida. Quizá vivir bajo el control de quienes dominen una tecnología capaz de limitar nuestra libertad mucho más de lo que hoy alcanzamos a comprender sea una razón suficiente para contar con espacios donde sea posible vivir sin depender de ella. En mi opinión, ya es hora de dejar correr la imaginación un poco más de lo habitual.

El autor es ciudadano.


LAS MÁS LEÍDAS

  • El DJ Gian Varela se desliga del apellido de su padre y cambia oficialmente su nombre artístico a DLACRUX. Leer más
  • Ciudadanos de Cuba, Colombia, Perú, Bolivia, Panamá y El Salvador han sido presa de redes que reclutan para Rusia. Leer más
  • Carta de Lucy Molinar revela irregularidad en trámite de permiso de una universidad. Leer más
  • PASE-U por tarjeta: Ifarhu anuncia los puntos de entrega para el 28 de julio. Leer más
  • Declaran culpables a funcionarios narcos que cambiaban ‘colillas’ a maletas para enviar droga hacia Europa. Leer más
  • Proyecto urbano en Albrook abre debate sobre el uso de los terrenos de las áreas revertidas. Leer más
  • Sábado Picante: el ‘rofeo’ de las sardinas. Leer más

LAS MÁS LEÍDAS

  • El DJ Gian Varela se desliga del apellido de su padre y cambia oficialmente su nombre artístico a DLACRUX. Leer más
  • Ciudadanos de Cuba, Colombia, Perú, Bolivia, Panamá y El Salvador han sido presa de redes que reclutan para Rusia. Leer más
  • Carta de Lucy Molinar revela irregularidad en trámite de permiso de una universidad. Leer más
  • PASE-U por tarjeta: Ifarhu anuncia los puntos de entrega para el 28 de julio. Leer más
  • Declaran culpables a funcionarios narcos que cambiaban ‘colillas’ a maletas para enviar droga hacia Europa. Leer más
  • Proyecto urbano en Albrook abre debate sobre el uso de los terrenos de las áreas revertidas. Leer más
  • Sábado Picante: el ‘rofeo’ de las sardinas. Leer más