“Hace un calor infernal”, “la ciudad está más caliente”, “este calor me está matando”. Estas son algunas de las frases que podemos escuchar en la calle hoy en día. Y es que, en los últimos meses, ha crecido el debate sobre el aumento de la temperatura en el país, especialmente en la ciudad de Panamá.
Esto puede deberse a diversos factores; sin embargo, es oportuno incluir dentro de este debate el poco conocido fenómeno de las Islas de Calor Urbanas (ICUs).
Podemos definir las ICUs como zonas dentro de la ciudad donde la temperatura se concentra en niveles más altos que en sus alrededores y durante períodos más prolongados, manteniéndose más calientes incluso durante las noches.
Este fenómeno genera lo que los científicos llaman un “domo de calor”. Diversos estudios relacionan este fenómeno con la deforestación, el uso de materiales de construcción que retienen el calor, como el asfalto, el acero y el hormigón; el aire caliente generado por los compresores de los sistemas de aire acondicionado; así como el calor antropogénico, es decir, el calor producto de la actividad humana.
Entre las consecuencias de las ICUs se encuentran afectaciones económicas, ya que el incremento de la temperatura obliga a utilizar aires acondicionados o abanicos durante períodos más prolongados, lo que se traduce en un mayor consumo energético y, por ende, en mayores gastos de electricidad. Otra consecuencia es su relación con afectaciones a la salud física y mental. Ejemplo de ello es la “ansiedad térmica”, que consiste en cambios de comportamiento derivados del malestar producido por el calor, así como el aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares, insolación, deshidratación y, en casos extremos, muerte por agotamiento o golpe de calor.
Ante esta problemática, en la Universidad del Istmo se planteó un proyecto multidisciplinario de investigación para el estudio del “Impacto socioambiental de las Islas de Calor Urbanas en la ciudad de Panamá”, abordando líneas de investigación como caracterización ambiental, educación, teledetección, tecnología, psicología y derecho.
Tuve la oportunidad de encargarme de la línea de educación, a partir de la cual realicé mi tesis doctoral titulada “Estrategias didácticas artísticas para el aprendizaje del fenómeno de las Islas de Calor Urbanas”, que buscó responder la siguiente pregunta: ¿Cómo impactan las estrategias didácticas artísticas en el aprendizaje del fenómeno de las islas de calor urbanas en estudiantes de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá?
La investigación se llevó a cabo con estudiantes de las cuatro escuelas —música, danza, teatro y artes visuales— de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Panamá durante el segundo semestre de 2025.
Como sustento legal del proyecto se contempló la Ley 38 de 2 de diciembre de 2014, que establece la enseñanza obligatoria de la educación ambiental y la gestión integral del riesgo de desastres en el sistema educativo panameño como eje transversal en instituciones oficiales y particulares.
Al realizar un sondeo exploratorio con algunos profesores de arte, se encontró que varios desconocían esta ley, por lo que no estaban integrando la educación ambiental como eje transversal. De igual forma, indicaron desconocer el fenómeno de las Islas de Calor Urbanas. Por estas razones surgió la propuesta de desarrollar una serie de estrategias didácticas artísticas para la enseñanza de las ICUs que sirvieran de insumo a futuros docentes de arte para crear conciencia sobre las afectaciones del calor y enseñar cómo pueden mitigarse.
La metodología del estudio consistió en una serie de intervenciones que contemplaron pruebas escritas para medir conocimientos sobre el fenómeno, grupos focales y el desarrollo de estrategias didácticas artísticas elaboradas por los propios estudiantes.
Las estrategias resultantes abordan la problemática del calor producto de las ICUs mediante propuestas como “Décimas sobre el calor urbano”, “Muralismo ambiental”, “Dibujo emocional del paisaje urbano”, “Teatro musical ambiental” y “Danza contemporánea como laboratorio ambiental mediante el método somático”, entre otras.
La literatura especializada ha demostrado que las artes favorecen el aprendizaje significativo al articular dimensiones cognitivas, emocionales y experienciales, facilitando la comprensión de fenómenos complejos y abstractos. En este sentido, la educación ambiental constituye un eje estratégico para el desarrollo de la conciencia, las actitudes responsables y las capacidades ciudadanas orientadas a la sostenibilidad.
Este proyecto contribuye a fortalecer el campo de la educación ambiental desde un enfoque interdisciplinario, articulando el aprendizaje significativo con las expresiones artísticas. Además, aporta herramientas para la formación de ciudadanos más conscientes de los desafíos climáticos y de la necesidad de construir un Panamá más sostenible y mejor preparado frente a la crisis climática global.
El autor es coordinador de proyectos de investigación de la Dirección de Investigación de la Universidad del Istmo.


