El lamentable accidente que se dio la semana pasada en Vista Alegre de Arraiján, en donde un poste metálico que sostenía una luminaria de alumbrado público se desplomó e impactó a tres jovencitos, dejando a uno de ellos en estado crítico de salud, tiene que servir para meditar y que se realicen los correctivos pertinentes, ya que salió a relucir que una gran cantidad del estudiantado panameño no está cubierto con una póliza de seguros contra accidentes. El seguro de accidentes personales tiene por objeto resarcir los perjuicios económicos causados por un accidente que genere la muerte, incapacidad total y permanente, invalidez por desmembración, gastos médicos o asistencias médicas derivadas del mismo.

Es inminente, imperioso, ineludible que se cuente con una póliza de seguros contra accidentes para los más de 800 mil estudiantes de la República de Panamá. Las razones son muchas y entre otras enumero algunas: nuestros estudiantes se tienen que movilizar de lunes a viernes a sus respectivos centros educativos, la mayoría en autobuses, automóviles, motos, botes, bicicletas y hasta en caballos; todos los medios de movilización enunciados representan riesgo, exposición al accidente. Por otro lado, muchas escuelas tienen escaleras, están en pendientes inclinadas; sabido es que muchas infraestructuras escolares no cuentan con las mejores condiciones y representan peligro para los discentes. Asignaturas como educación física, agricultura, artes industriales y tecnologías son potenciales materias que representan riesgo en todo momento.

Además de las razones enumeradas, tenemos que nuestros estudiantes participan de giras educativas fuera del aula de clases, los estudiantes de educación media participan obligatoriamente de proyectos de servicio social estudiantil, en donde deben acumular 80 horas, y estas las tienen que hacer en horario contrario a su jornada de estudios, fines de semana o en tiempo de receso escolar. Un alto porcentaje de los estudiantes graduandos de 12° participa de la práctica profesional en las empresas durante parte del último trimestre. Termino las razones indicando que los estudiantes de la educación media técnica estudian carreras técnicas en las que están expuestos al accidente, carreras como soldadura, construcción, electricidad, mecánica, plomería, entre otras.

En los medios de comunicación se ha indicado que se tiene que regular esta temática de la cobertura de la póliza de seguros contra accidentes. Yo recomiendo como solución a este problema que del primer pago de la beca universal se descuente directamente el equivalente al pago de este servicio, puede ser también del último pago de cada año, para que desde el primer día nuestros estudiantes de la geografía nacional estén cubiertos ante algún accidente que se pueda dar.

Es entendible que algunos padres de familia que tienen tres o más estudiantes en la escuela se les haga difícil poder cumplir con este y todos los demás pagos, además de comprar uniformes y útiles escolares, todo en el mismo momento.

Propongo que Meduca convoque a todos los que ofrecen servicios de aseguradoras de riesgo contra accidentes, se haga una licitación, las aseguradoras oferten y se contrate a la que mejores planes de cobertura presente. Una vez se tenga la aseguradora, el Ifarhu descuente 4 o 5 dólares a cada estudiante y los transfiera a la aseguradora.

Asegurar a todo el estudiantado con una cuota de 5 dólares le remitirá la nada despreciable suma de más de 4 millones de dólares anuales a la aseguradora. Espero se tome en cuenta esta propuesta por el bien de nuestros estudiantes, sus familiares y las autoridades, ya que de esta forma nadie podrá criticar que los acontecimientos se den y no estemos preparados para enfrentarlos.