Jean-Francois Fogel y Bruño Patiño
Nace el alfabeto hace unos 2,700 años. Más tarde llega el libro a unos pocos y después el libro impreso, que en menos de 100 años alcanza a una población cada vez mayor.
Después vino un invento revolucionario llamado internet y todo se volvió inmediato, el mundo cambió para siempre y la manera de comunicar y recibir información tuvo un giro extraordinario.
El futuro, tarde o temprano, está en el insondable internet. Por eso, indican los autores de esta investigación, los medios de comunicación social tradicionales (radio, televisión y prensa escrita) deben adaptarse de manera veloz o corren el riesgo de desaparecer.
El punto es que la red es un fenómeno tan grande como en su momento histórico fue la imprenta de Gutenberg, añaden. Opinan que esta revolución tecnológica es imparable y los periodistas y los receptores deben modificar su consumo.
Los autores de este valioso libro nos recuerdan que la información siempre debe ser interactiva e innovadora, e internet le ha dado un duro golpe a los medios, pues ahora además de diarios y la pantalla chica hay ´blogs´ y páginas web. Plantean los investigadores que es posible que los medios ´on line´ sean más libres, pero pueden ser más propensos a no tener claras las reglas de la ética, el rigor y el equilibrio, y no siempre es fácil ver las líneas que separan la información de la opinión.
Se estima que cada segundo se crea un ´blog´ en alguna parte del mundo. Yo tengo uno sobre cine y televisión en ´prensa.com´, vísitelo y me cuenta qué le parece.