A punto de cumplirse 100 años del hundimiento del Titanic, en la madrugada del 15 de abril de 1912, ayer abrió sus puertas en Belfast un centro interactivo dedicado a la lujosa embarcación que acabó naufragando en las gélidas aguas del Atlántico.
El museo del Titanic ofrece al visitante la posibilidad de adentrarse en la historia del legendario buque que zarpó desde la capital norirlandesa y la tragedia en la que murieron más de mil 500 personas. Además del primer ministro norirlandés, Peter Robinson, y el vicepremier Martin McGuiness, en la ceremonia de inauguración estuvo presente una protagonista muy especial: la veterana Cyril Quigley, de 105 años, que vivió de pequeña la salida del Titanic. “Mi madre y mi padre me llevaron... a ver cómo zarpaba”, dijo Quigley.
Además de dar a conocer los detalles del famoso hundimiento, los responsables del museo se proponen mostrar también a lo largo de sus nueve salas la maestría técnica en la construcción del trasatlántico.
Sólo el edificio, que recuerda tanto al casco de una embarcación como a un iceberg, costó 153 millones de dólares. “Es el principal centro virtual del Titanic del mundo”, dijo la directora de marketing, Clare Bradshaw, en la inauguración.
