El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) compartió este viernes, 15 de mayo, la selección oficial de nombres para los ciclones tropicales de la temporada 2026 que hizo pública la Organización Meteorológica Mundial (OMM), en ocasión de la temporada de huracanes que inicia este 15 de mayo y se extiende hasta el 30 de noviembre.
Los primeros fenómenos en alcanzar la categoría de tormenta tropical recibirán los nombres de Alberto, en la cuenca del Atlántico, y Aletta, en el Pacífico Noreste.
Si pensaron de inmediato en el temperamento explosivo de algún conocido con estos nombres, lamentamos arruinar la teoría. Contrario al mito popular que asegura que los científicos eligen los nombres basándose en las turbulencias personales o la furia de ciertas personas, la realidad meteorológica es otra.

Los expertos del Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos y de la OMM son claros. El verdadero motivo de bautizar a un monstruo de viento y agua con un nombre humano es puramente técnico: “La memoria colectiva retiene mejor un nombre corto y familiar que un complejo código numérico o una coordenada geográfica. Así, en plena emergencia, es más fácil alertar a la población sobre la llegada del fenómeno”.
Listas completas de nombres para 2026
A continuación se detallan en estricto orden alfabético los nombres oficiales determinados para este año en ambas cuencas geográficas:
Atlántico (21 nombres)
Las letras Q, U, X, Y y Z se excluyen intencionalmente por la escasez de nombres comunes y fácilmente legibles en los idiomas oficiales de la cuenca. En comparación con el año 2020, el nombre Leah ingresa a la lista en sustitución de Laura.
Arthur
Bertha
Cristóbal
Dolly
Edouard
Fay
Gonzalo
Hanna
Isaías
Josephine
Kyle
Leah
Marco
Nana
Omar
Paulette
Rene
Sally
Teddy
Vicky
Wilfred
Pacífico Noreste (24 nombres)
Esta cuenca sí incluye nombres con las letras X, Y y Z debido a la disponibilidad y diversidad lingüística de la región.
Aletta
Bud
Carlotta
Daniel
Emilia
Fabio
Gilma
Hector
Ileana
John
Kristy
Lane
Miriam
Norman
Olivia
Paul
Rosa
Sergio
Tara
Vicente
Willa
Xavier
Yolanda
Zeke
Los más temidos
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos y el equipo de la Universidad Estatal de Colorado (CSU) apuntan a una temporada con una actividad moderada a ligeramente superior al promedio histórico.
Hay tantos nombres como posibilidades de huracanes por año. Las listas ofrecen 21 nombres para el Atlántico y 24 para el Pacífico, alternando un orden alfabético estricto entre identidades masculinas y femeninas.
Los modelos estadísticos preliminares sugieren la formación de entre 14 y 17 tormentas con nombres en la cuenca del Atlántico (el promedio histórico es de 14). De estas, se estima que entre 7 y 9 podrían convertirse en huracanes, y de 2 a 4 alcanzarían categorías mayores (escala 3, 4 o 5).
Esto significa que existe una probabilidad real de consumir más de la mitad de la lista principal de nombres de este año (llegando potencialmente hasta la letra ‘M’ o ‘N’ con nombres como Marco o Nana), aunque es poco probable que se agoten por completo los 21 nombres para activar la lista auxiliar.

En el mundo de la meteorología,la letra “I” es estadísticamente la más destructiva en la cuenca del Atlántico. Es la letra que acumula más nombres retirados en la historia (como Ida, Irma, Ian o Ione). Al estar ubicada en la novena posición, coincide casi de forma matemática con el punto máximo de calentamiento del océano a finales de agosto y principios de septiembre. Por ello, este año todas las miradas preventivas están puestas sobre Isaías.
¿Cómo se escogen y gestionan los nombres hoy en día?
El proceso está estrictamente regulado:
Listas rotativas: La OMM dispone de seis listas de nombres asignadas para el Atlántico y otras seis para el Pacífico. Esto significa que la lista utilizada este 2026 volverá a emplearse en el año 2032; y que las que usaremos este año corresponden de manera exacta a la rotación secuencial de las listas utilizadas por última vez en la temporada de 2020 con excepción de los que fueron retirados debido a que ocasionaron destrucción masiva.
Diversidad lingüística: Para la cuenca del Atlántico, los nombres reflejan las culturas de las regiones afectadas, alternando denominaciones en inglés, español y francés.
La regla del retiro: Cuando un huracán resulta excepcionalmente mortal o costoso, el comité de la OMM decide “retirar” ese nombre de la lista por motivos de sensibilidad y registro histórico (como ocurrió con Katrina, Irma o Ian). En la reunión anual del organismo se elige un nuevo nombre sustituto con la misma letra inicial.

Los expertos reiteran que el uso de nombres cortos y familiares reduce significativamente los errores en la transmisión de alertas meteorológicas, facilitando la preparación en las comunidades vulnerables frente a los efectos del cambio climático en la intensidad de las tormentas.
En fin, los nombres de los ciclones se “eligen estrictamente por orden alfabético y alternancia de género para facilitar la comunicación de emergencias”, sin importar qué tan destructivo o pacífico sea el historial de los humanos que compartan ese apelativo.
Sinaproc llama a la ciudadanía a mantenerse informada durante toda la temporada de huracanes. “La prevención y la organización familiar pueden marcar la diferencia ante cualquier emergencia”, señala la entidad.


