El concierto brindado anoche por el astro boricua, Ricky Martin dentro de su Tour M.A.S. estuvo caracterizado por el dinamismo y la sensualidad de sus bailes. 



Sobre un escenario que simulaba una caja de metal, en una especie de jaula-andamio, con tres filas de compartimientos, los bailarines y el cantante interpretaron más de una veintena de temas, que incluyeron canciones de su más reciente producción Música Alma y Sexo, así como sus éxitos inolvidables. 



Es un hecho que por la combinación de su música movida y las notas caribeñas, románticas y sensuales, el cantante brindó un show en que complació a sus fans.



Dividido en secciones claras, el interprete inició la presentación con un conjunto de canciones movidas como Será, será, Dime que me quieres y It’s alright. Luego de saludar a su público y preguntarles “¿Estamos listos para pasarla bien? Empezaremos la semana cantando y bailando”, prometió dejar “la piel en esta tierra”. 



Cantó su tema Vuelve, que fue coreado por su público, mayoritariamente femenino.  Interpretó seguidamente sus éxitos Living la vida loca, She bangs y Shake your bom bom



Entre historias personales de discriminación racial y sexual en contra de miembros de su equipo, proyectadas en video, el artista hizo a los presentes reflexionar acerca de la negatividad de los prejuicios.



Dio a sus fans un mix de sus canciones románticas como Amor de mi vida, Fuego contra fuego y Te extraño, te olvido y te amo.  La sensualidad desbordó en el grupo de canciones Frío y I am. 



Con un “Puerto Rico y Panamá unidos por la música y el baile”, inició la onda tropical con sus temas La bomba, Pégate, Por arriba, por abajo, para cerrar finalmente con  La copa de la vida y Lo mejor de mi vida eres tú.  Fue un espectáculo que puso a disfrutar en grande a su público y envió un mensaje de amor y confraternidad.



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