Magali Arriola La Bienal de Arte de Panamá es uno de los principales termómetros que mide la creación y la inventiva que se realiza en este país.

La octava versión de este evento se tituló “El dulce olor a quemado de la historia” y su correspondiente curaduría le tocó a la mexicana Magalí Arriola. En aquella oportunidad, el tema por excelencia fue la relación entre Panamá y Estados Unidos y cómo la Zona del Canal mostró todo lo bueno y lo negativo de ese conflictivo matrimonio, que fue muchas veces fue desigual entre la potencia mundial y este país pequeño en tamaño, pero grande en coraje y valentía.

La dificultad de las exhibiciones es que tienen un tiempo de caducidad, el que no la pudo visitar se la perdió y punto. Por eso, siempre es bueno buscar la manera de eternizar las ideas brillantes, y a los responsables de la Fundación Arte y Cultura se les ocurrió una. Ha publicado un libro que reúne el trabajo de los participantes de la octava versión de la Bienal y les agregaron la opinión de una especialista en el arte como es Migali Arriola.

La mexicana aprovechó la ventaja de ver la realidad nuestra desde su óptica de visitante interesada y desde esa posición privilegiada nos revela mucho de lo que somos como istmeños y revela aspectos que es posible no hayamos tomado en cuenta al mirarnos ante el espejo de nuestra identidad o negamos ciertas verdades para evitar dolores o penas.

¿Cómo hace para adquirir un ejemplar? Fácil, vaya este martes 25 de octubre, a las 7:30 p.m., a la Biblioteca Nacional y podrá comprarlo (la edición está en español e inglés). Además, podrá escuchar las reflexiones de Arriola y podrá degustar del conversatorio entre Mónica Kupfer y Walo Araújo (editores de esta obra y responsables de la Bienal), la historiadora Patricia Pizzurno y la artista Donna Conlon. Casi nada. ¿No le parece?