La Corte Suprema de Justicia deberá resolver un recurso de habeas corpus, un amparo de garantías constitucionales y un recurso de prescripción de la acción penal dentro de la investigación adelantada contra Ali Zaki Hage Jalil por su participación en la explosión de un avión de la línea aérea Alas registrado en 1994, en el que fallecieron 21 personas.
La defensa de Zaki presentó un recurso de habeas corpus por considerar ilegal la orden de detención expedida por la fiscal Geomara Guerra, por considerar que carece de competencia para conocer dicho caso.
El recurso, que se encuentra en manos de la magistrada Ariadne García, sostiene que este caso debe tramitarse bajo las reglas del Sistema Penal Acusatorio (SPA) a raíz de una resolución de la Corte del 5 de junio de 2017, en la que se establece que todos los procesos posteriores a enero de 2018 deben tramitarse bajo este sistema.
En el habeas corpus también se argumenta que el Segundo Tribunal Justicia ordenó el archivo provisional del caso el 29 de septiembre de 2006 y que no fue hasta el 31 de julio de 2019 que la fiscalía solicitó la reapertura, por lo que el proceso debe tramitarse bajo las reglas del SPA, tal como dictaminó la Corte.
Asimismo, se alega que la resolución para indagar a Ali Zak Hage Jalil fue expedida en 2022, en tanto que su detención se produjo el 20 de febrero de 2025, mucho después de la entrada en vigencia de la resolución de la Corte.
En manos de la Corte también se encuentra un recurso de apelación contra la decisión del Tribunal de Liquidación de Causas Penales de declarar como causa compleja la investigación y conceder a la fiscal Guerra un año más para realizar nuevas diligencias en este caso.

La defensa de Zaki anunció la presentación en las próximas horas de un amparo de garantías constitucionales por la violación los derechos fundamentales de su cliente.
Zaki fue extraditado desde Venezuela el 20 de abril de 2026, luego que las autoridades de ese país autorizaran su entrega a Panamá para enfrentar el proceso judicial relacionado con la explosión de la aeronave. Fue localizado en la isla de Margarita, donde residía. Tras labores de investigación y cooperación internacional, en las que participó el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), se logró su ubicación y posterior extradición a Panamá.
El investigado permanece detenido bajo estrictas medidas de seguridad en una celda de la Dirección de Investigación Judicial (DIJ) en espera de que su situación judicial se resuelva ante los tribunales de justicia.
La explosión ocurrió el 19 de julio de 1994, cuando el vuelo 901 de Alas Chiricanas despegó desde el aeropuerto Enrique Jiménez, en Colón. Según la investigación, un pasajero identificado como Ali Hawa Jamal transportó el artefacto explosivo oculto en un radio troncal y lo detonó en pleno vuelo, causando la muerte de las 21 personas que iban a bordo.


