El encuentro del pintor nacional Oswaldo de León Kantule con la Casa Cultural Huellas ocurrió en 2007 cuando, “casi por casualidad”, como recuerda hoy, fue una a exposición a este espacio y conoció a su directora Analissa Williams.
El creador y la gestora cultural hicieron “enseguida una buena química y desde ese momento organizamos una exposición, incluyendo la más importante en mi carrera, que fue la individual en el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá, un total éxito”.
Ahora, Analissa Williams es la principal promotora de su trabajo plástico, “además de ser una amiga de confianza, que nos prometimos crecer juntos en este camino de arte”.
Mañana martes 19 de mayo a las 7:00 p.m., de la mano de Huellas y Williams, el artista presentará una individual y un conversatorio en el Riande Granada Urban Hotel (El Cangrejo).
La muestra, que estará abierta al público hasta el jueves 21 de mayo, está compuesta por 20 obras de diferentes épocas y técnicas.
CAMBIOS Y CELULARES
“Mi interés en esta muestra es que el público aprecie la evolución y cambios que ha tenido mi trabajo durante estos últimos años, pero manteniendo casi la misma temática, como es la ecología, el cambio climático que afecta las islas gunas y los cambios que van surgiendo en mi comunidad, como la llegada de la tecnología, por ejemplo, la internet y la telefonía celular”, dice Oswaldo de León Kantule, quien tiene entre manos llevar a cabo una individual en el istmo “más grande en el futuro”.
En esta ocasión, explica, ofrecerá trabajos en diferentes técnicas, como el óleo, el acrílico, el acrílico líquido o fluido, y “como una novedad, la técnica textil, como es la mola”.
Sobre los colores predominantes que el público encontrará al apreciar sus pinturas, indica, están la gama de colores fríos como los azules y verdes, más toques de colores cálidos, como los rojos y naranjas.
CANADÁ
Oswaldo de León Kantule nació en la isla de Ustupu, en Guna Yala, en 1964.
Este graduado de la licenciatura de Artes Plásticas y Visuales de la Universidad de Panamá ha llevado su obra a países como Cuba, Canadá, El Salvador, Guatemala, México y Estados Unidos.
El amor lo impulsó a dejar su tierra y mudarse a Canadá. “Mi esposa es canadiense y me fui tras ella y tengo dos bellas criaturas”, señala quien reside en la provincia de Ontario, en una pequeña ciudad llamada London, aunque vivió por un tiempo en Montreal.
Piensa que Canadá aún no ha influido en su labor creativa, aunque quien sí hizo un influjo en él fue un “pintor indígena, ya fallecido, y conocido como el ‘Picasso del Norte’, Norval, pero no directamente su obra, sino su visión como artista indígena viviendo entre dos mundos”.
Para este hombre del pincel, la cultura guna forma parte íntima de su propuesta en general.
“Hay un poeta que dijo que el pueblo Guna es un pueblo gobernado por artistas: el saila es poeta, nuestras madres y abuelas artistas visuales. Entonces, la cultura de mi pueblo ha sido de una gran influencia en mi trabajo y mi objetivo es la búsqueda de la esencia del arte guna”.
Comenta que le ha marcado el arte de la mola “como la bandera de mi pueblo. Pienso que este arte textil ha explorado casi todas las tendencias del arte moderno y contemporáneo, como por ejemplo, el arte abstracto, el figurativismo, el arte óptico y el pop art”.
“Mucha gente desconoce la riqueza cultural de mi pueblo, por varias razones, sin embargo, es una fuente inagotable para crear, el pueblo guna es un pueblo de artistas”, señala quien además de su exposición tendrá un taller de pintura titulado “Pintando bateas al estilo de Kantule”, que ocurrirá el 20 de mayo, a las 7:00 p.m., en el Riande Granada Urban Hotel.






