El video del sufrimiento de una tortuga lora que tenía atorada una pajilla en una de sus fosas nasales y que era atendida por unos biólogos se volvió viral en redes sociales y mostró, tal cual, uno de los efectos de la contaminación de los océanos.
De acuerdo con estimación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente difundida en 2014, entre 10 millones y 20 millones de toneladas de basura terminan en los mares de todo el mundo y el 80% de los desperdicios es plástico, una cifra que se multiplicará hasta alcanzar las 155 millones de toneladas en una década.
Es tanta la basura que el mes pasado la NASA difundió el primer “mapa de las rutas de la basura” en los océanos, incluyendo varios puntos donde la concentración de inmundicia ha formado “islas” de plásticos, la mayor de ellas conocida como el “séptimo continente”, ubicada en el tramo marino entre Japón y Estados Unidos.
De continuar así, para 2050 el 99% de las aves marinas tendrá plástico en sus estómagos, según un reciente estudio de la Organización para la Investigación Industrial y Científica de la Mancomunidad de Australia.
