Una velada al son de la ópera pop, la espiritualidad y la poesía se escuchó la noche del jueves en la Plaza de la Catedral, justo en vísperas de la Semana Santa.
Las voces del barítono panameño Ricardo Velásquez y el músico mexicano Plácido Domingo, Jr., en compañía del canto de Odette Versailles (Estados Unidos) y Nicole Puga (Panamá), se conjugaron con un coro y la melodía de más de 40 músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional, con la dirección del maestro Dino Nugent. El escenario de fondo era la Catedral Metropolitana de Panamá.
Se trató del concierto “Un amor infinito”, cuyo repertorio incluyó fragmentos de canciones inspiradas en poesías escritas por el fallecido papa Juan Pablo II, las cuales fueron llevadas a la música en 2008 en el álbum Amore infinito, del tenor español Plácido Domingo. Asimismo, el espectáculo, que se realizó a beneficio de la fundación Valórate, también incluyó otras canciones de ópera pop que no tenían relación con el disco, pero que compartían la misma temática espiritual.
Desde las 8:45 p.m. hasta las 10:00 p.m. la audiencia presenció el concierto que se abrió con Velásquez, interpretando Resuena el alma mía, seguido de Madre. El barítono aprovechó para agradecer la asistencia y para presentar al músico Plácido Domingo, Jr., quienes continuaron interpretando una pieza a dúo. Luego, Domingo, Jr. cantó solo Palabras.
El reloj marcaba las 9:05 p.m. cuando Velásquez anunció que cantaría Love a dúo con Versailles. Seguido de ello, Velásquez entonó el Ave María, del compositor William Gómez, para luego volver a cantar junto a Domingo, Jr. Tu simplicidad.
El concierto continuó con el canto a Domingo, Jr. en compañía de Puga, interpretando Gratitud. Había avanzado un poco más de la mitad de la velada cuando los integrantes del coro fueron la voz principal del tema Aleluya, en versión de Il Divo. Más adelante, Velásquez hizo un falso cierre con La libertad, pues luego cantó una melodía final junto a Domingo, Jr. y las demás cantantes. En total fueron 17 canciones espirituales.

