Para degustar un pan, tortillas o una pesada de nance, muchos panameños eligen como acompañante un pedazo de queso blanco.

Esta vianda figura entre las preferidas de los panameños, considera la chef Maru Maggiori.

La lista de las opciones para saborear el queso blanco es variada, reitera Maggiori, pues hay quien lo come con hojaldre, dulce de marañón, y otros lo prefieren en las empanadas.

En el interior del país es habitual que las personas coman queso blanco en el desayuno, ya sea con bollo o tortilla y café.

Se trata de un bocado cuyo proceso de elaboración puede tomar de 4 a 7 horas. Depende de la cantidad de leche empleada.

Noris Frías es una experta en la materia. Trabaja en Quesos Vallerriquito, una pequeña fábrica propiedad de un grupo de residentes de la comunidad de Vallerriquito, en Las Tablas, Los Santos.

“Es un proceso sencillo, pero toma su tiempo”, asegura Frías al referirse a la faena de producir quesos. La respaldan 16 años de experiencia en esta labor.

Son varios los pasos que hay que seguir, y cada uno le toma de 30 minutos a una hora y media, cuenta Frías, de 41 años, mientras mueve sus pies, abrigados por unas botas negras de caucho.

En otro rincón del país, en Santa Cruz, Chame, vive Briseida Cedeño de Barahona, quien junto a otros familiares también produce esta vianda.

Sus manos, unos tanques y unos platones son sus principales herramientas para esta faena, resalta la mujer de 59 años.

“Cuesta mucho la hecha”, advierte y resalta que tienen poco más de dos décadas de experiencia.

Para conocer más de cerca sobre la faena de elaboración de este queso pase la página.