El papa Francisco advirtió ayer de las que en su opinión son las “graves consecuencias” que puede tener en los niños y jóvenes la ausencia de la figura paterna durante la audiencia general celebrada en el Vaticano.
Francisco criticó que en la cultura occidental se haya llegado a pensar en una sociedad sin figuras paternas, y explicó que en el pasado en algunas casas reinaba el “autoritarismo” del padre, que trataba a los hijos como siervos y no respetaba las exigencias de su crecimiento o no les ayudaban a tomar su propio camino con libertad. “¡No es fácil educar a los hijos en la libertad!”, exclamó el papa, quien añadió que, sin embargo, a veces se pasa de un extremo a otro.
“El problema de nuestros días”, afirmó, no es el autoritarismo sino la ausencia, con “padres que están demasiado concentrados en su propio trabajo, en sus propias aspiraciones individuales y que se olvidan de la familia, dejando solos a los pequeños y a los niños”.

