La organización ecologista Sea Shepherd condenó el plan de Japón de retomar su programa de caza de ballenas con fines científicos en el océano Antártico.
“Las aguas cristalinas del océano Antártico se verán de nuevo amenazadas por los cazadores. Nos gustaría recordar al Gobierno japonés que las ballenas de esta región están protegidas por las leyes internacionales. Cualquier violación de los santuarios será considerada como un acto criminal”, dijo Alex Cornelissen, director ejecutivo de Sea Shepherd.
En 2014, Japón suspendió su programa científico de pesca de ballenas después de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) calificara de “poco transparente” el proceso.
La CIJ estableció que la pesca ballenera de Japón no se ajustaba a los “fines científicos” establecidos por la Comisión Ballenera Internacional, sino que respondía a intereses comerciales.
La próxima semana el Gobierno japonés concederá un “permiso especial” al Instituto de Investigación de Cetáceos por el que autorizará la pesca de 333 ejemplares de ballena Minke para ajustarse a la sentencia emitida hace dos años.
