ARTE. El mural más grande del mundo, hecho por un solo pintor, se alza en las paredes de un barrio de Buenos Aires gracias al artista argentino Alfredo Segatori, quien convirtió su obra en un homenaje a los vecinos de la zona que lo apoyaron. La iniciativa comenzó cuando tras la propuesta del gobierno, Segatori pintó 700 metros cuadrados de las paredes del barrio de Barracas. Su trabajo se denomina El Regreso de Quinquela.