El medidor de radiación ultravioleta o “solmáforo”, ubicado en la cinta costera por el Club Rotario, informa la intensidad de la radiación ultravioleta de onda media (rayos UVB) para que las personas tomen las precauciones debidas, indica la dermatóloga Gioconda Gaudiano, miembro del club.

“La prevención es más importante que la curación. El cambio de estilos de vida es una tarea difícil, pero si estamos informados tomaremos conciencia de la necesidad de usar sombreros de ala ancha, anteojos de protección ultravioleta, mangas largas y pantalones largos. También debe aplicarse protector solar de amplio espectro (contra ultravioleta A y B), media hora antes de salir y reaplicarlo cada dos a tres horas”.

Gaudiano señala que el Club Rotario se comprometió a colocar dos “solmáforos” más en la cinta costera, tener uno de repuesto y hacerse responsables de su funcionamiento y mantenimiento.

“Nuestra meta es la colocación de por lo menos 10 ‘solmáforos’ alrededor de la ciudad capitalina. Escogimos la cinta costera por ser un lugar muy concurrido y visitado por personas de todas las edades durante la semana”, añade Gaudiano.