Expertos latinoamericanos apostaron por la educación de calidad como elemento clave para desarrollar un modelo productivo que consiga la disminución de la pobreza y la desigualdad en la región.

Rebeca Grynspan, secretaria general iberoamericana; Mario Pezzi, representante de la OCDE; y Mario Cimoli (CEPAL), junto a Germán Ríos (CAF) y Jesús Gracia, secretario de Estado español de Cooperación Internacional, participaron en una jornada sobre las Perspectivas Económicas de América Latina en 2015, organizada por la Segib.

El punto de partida fue el informe elaborado con la colaboración de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF).

Grynspan destacó que la educación de calidad será“clave” para llegar a la “equidad”, una asignatura pendiente en América Latina, en su opinión, pese al crecimiento económico de los primeros 10 años del siglo XXI.

Recalcó que el informe apuesta por alinear mejor la oferta de capital humano más formado, con las necesidades de un sector productivo más centrado en la innovación y en la tecnología, superando una economía basada en la explotación de las materias primas.

Por su parte, Cimoli explicó que la reducción de la desigualdad y los índices de pobreza no se consiguen solo con políticas sociales, sino que es “fundamental” la educación para poder aumentar la productividad.

“Se ha dicho eduque, eduque, eduque, pero si la estructura productiva es la misma, todos esos educados van a acabar manejando un taxi”, dijo Cimoli.

Subrayó que “ningún país de América Latina puede hacerlo solo”, por lo que apostó por un modelo de integración regional. El informe sobre perspectivas económicas de América Latina recoge que en 2014 el crecimiento en la región fue menor del 1.5 %, y prevé para 2015 una recuperación de entre el 2% y el 2.5% muy por debajo de la media de años anteriores.