Ha llegado el 1 de enero de 2015, día en que muchos se suben a sus básculas y confirman una sospecha: sus cuerpos traen unas libras extras ganadas en el año viejo.
Lo cierto es que en las celebraciones decembrinas se tiende a comer en exceso.
En el Reino Unido, por ejemplo, una persona promedio tiende a consumir hasta 6 mil calorías solo en el día de Navidad, cuando lo habitual es que un hombre ingiera unas 2 mil 500 calorías y una mujer cerca de 2 mil al día, según publicó la Asociación Dietética Británica.
Bajar de peso y tonificar la silueta son las aspiraciones de varios. Sin embargo, especialistas afirman que no se debe adelgazar sin la orientación de un profesional de salud.
Hacer actividad física sin orientación médica puede ser peligroso.
La práctica de ejercicio sin el acompañamiento médico impactaría negativamente las articulaciones, y la magnitud y el tipo de lesión dependerán de la actividad que haga, explica el ortopeda y traumatólogo José Félix Castillo, del Centro Ortopédico Nacional.
En los casos de actividades de menor impacto, como ejercicio de gimnasio (levantamiento de pesas, crossfit, insanity, etc.) no supervisadas “encontramos generalmente lesiones por sobrecarga o sobreuso, debido al trauma repetitivo que puede traer esta actividad sobre la articulación o sobre algún ligamento o grupo muscular específico”.
Mientras que al hacer deportes de contacto —fútbol, artes marciales, fútbol americano, baloncesto, béisbol, rugby— se presentan “lesiones desde las más leves hasta las más complicadas”.
A juicio de Castillo, son varios los factores que pueden afectar las articulaciones, y ello dependerá de la actividad y del acondicionamiento físico.
Según el ortopeda, cada quien debe saber qué tipo de ejercicio realizar. “La mayoría de las personas tiene amigos que les recomienda realizar ‘x’ o ‘y’ actividad, ya sea en el gimnasio o en grupos en donde se intenta estandarizar la actividad a todos sus miembros cuando cada organismo tiene su límite y su resistencia específica; es aquí donde surgen las lesiones”.
Por ello, el doctor recomienda que antes de realizar una actividad física se consulte a algún especialista del deporte, ya sean “ortopedas, fisiatras, kinesiólogos, profesores de educación física, verdaderos entrenadores de gimnasio, no el vecino que levanta pesas, porque todos tenemos resistencias y anatomías distintas, sufrimos de distintas enfermedades y tenemos distinta edad”.
Si lo que se desea es romper con el sedentarismo, iniciar con un ejercicio de bajo impacto es la mejor forma de hacerlo: caminata, bicicleta estática, caminadora, piscina, ejercicios aeróbicos suaves, máquina elíptica, al menos entre 20 y 30 minutos tres veces por semana son algunas de las opciones.
“Nuestro cuerpo es nuestro templo, y debemos cuidarlo, no solo ejercitándolo, sino también cuidando lo que comemos”, agrega.
Con él coincide la nutricionista Eira de Caballero, del Ministerio de Salud, quien afirma que al empezar un régimen de alimentos no se debe limitar a la ingesta de grupos alimenticios. Lea más consejos nutricionales.
Ha llegado el 1 de enero de 2015, día en que muchos se suben a sus básculas y confirman una sospecha: sus cuerpos traen unas libras extras ganadas en el año viejo.
Lo cierto es que en las celebraciones decembrinas se tiende a comer en exceso.
En el Reino Unido, por ejemplo, una persona promedio tiende a consumir hasta 6 mil calorías solo en el día de Navidad, cuando lo habitual es que un hombre ingiera unas 2 mil 500 calorías y una mujer cerca de 2 mil al día, según publicó la Asociación Dietética Británica.
Bajar de peso y tonificar la silueta son las aspiraciones de varios. Sin embargo, especialistas afirman que no se debe adelgazar sin la orientación de un profesional de salud.
Hacer actividad física sin orientación médica puede ser peligroso.
La práctica de ejercicio sin el acompañamiento médico impactaría negativamente las articulaciones, y la magnitud y el tipo de lesión dependerán de la actividad que haga, explica el ortopeda y traumatólogo José Félix Castillo, del Centro Ortopédico Nacional.
En los casos de actividades de menor impacto, como ejercicio de gimnasio (levantamiento de pesas, crossfit, insanity, etc.) no supervisadas “encontramos generalmente lesiones por sobrecarga o sobreuso, debido al trauma repetitivo que puede traer esta actividad sobre la articulación o sobre algún ligamento o grupo muscular específico”.
Mientras que al hacer deportes de contacto —fútbol, artes marciales, fútbol americano, baloncesto, béisbol, rugby— se presentan “lesiones desde las más leves hasta las más complicadas”.
A juicio de Castillo, son varios los factores que pueden afectar las articulaciones, y ello dependerá de la actividad y del acondicionamiento físico.
Según el ortopeda, cada quien debe saber qué tipo de ejercicio realizar. “La mayoría de las personas tiene amigos que les recomienda realizar ‘x’ o ‘y’ actividad, ya sea en el gimnasio o en grupos en donde se intenta estandarizar la actividad a todos sus miembros cuando cada organismo tiene su límite y su resistencia específica; es aquí donde surgen las lesiones”.
Por ello, el doctor recomienda que antes de realizar una actividad física se consulte a algún especialista del deporte, ya sean “ortopedas, fisiatras, kinesiólogos, profesores de educación física, verdaderos entrenadores de gimnasio, no el vecino que levanta pesas, porque todos tenemos resistencias y anatomías distintas, sufrimos de distintas enfermedades y tenemos distinta edad”.
Si lo que se desea es romper con el sedentarismo, iniciar con un ejercicio de bajo impacto es la mejor forma de hacerlo: caminata, bicicleta estática, caminadora, piscina, ejercicios aeróbicos suaves, máquina elíptica, al menos entre 20 y 30 minutos tres veces por semana son algunas de las opciones.
“Nuestro cuerpo es nuestro templo, y debemos cuidarlo, no solo ejercitándolo, sino también cuidando lo que comemos”, agrega.
Con él coincide la nutricionista Eira de Caballero, del Ministerio de Salud, quien afirma que al empezar un régimen de alimentos no se debe limitar a la ingesta de grupos alimenticios. Lea más consejos nutricionales.




