Art Basel, considerada la mayor feria de arte moderno y contemporáneo del mundo, abrió ayer sus puertas a la elite china en su tercera edición en suelo asiático, con el propósito de consolidar su negocio en este creciente mercado.
233 galerías de 37 países es el escaparate que ofrece desde ayer y hasta el martes la tercera edición de Art Basel Hong Kong.
La versión asiática de esta feria, convertida casi en una marca que apostó por Hong Kong en 2012 para tratar de atraer la riqueza asiática hacia el arte contemporáneo, parece que da sus frutos.
Según dijo hoy su máximo responsable, Marc Spiegler, el 95% de las galerías que participaron en 2014 ha vuelto a repetir en esta edición.
Los factores son muchos, entre ellos, el crecimiento económico del continente, acompañado del elevado número de millonarios que viven en él y se muestran deseosos de diversificar sus inversiones hacia sectores como el vino o en el arte contemporáneo.
El 50% de las galerías que ocupan estos días el palacio de congresos de Hong Kong es de fuera de Asia.