Apple Inc. presentó ayer, lunes, un teléfono avanzado iPhone más pequeño y barato que las versiones anteriores para atraer a nuevos compradores, especialmente de los mercados emergentes, en momentos en que el gigante tecnológico quiere revertir una caída de las ventas de su producto más importante.
El nuevo aparato, llamado iPhone SE, tiene una pantalla de cuatro pulgadas (10 centímetros) y se venderá a partir de $399.
Los pedidos del modelo comenzarán a recibirse el 24 de marzo.
Es el segundo intento de la empresa por hacerse un lugar en el abarrotado mercado de gama media tras no conseguirlo hace tres años.
El precio del nuevo modelo es mucho menor a los $649 y más de los iPhone que hasta ahora se ofrecen y que están fuera del alcance de muchos consumidores.
El nuevo iPhone, que está equipado con microprocesadores A9, es el doble de rápido que el intento anterior de Apple por entrar en esta categoría de mercado con el 5s, que se lanzó en 2013.
El nuevo teléfono avanzado podría dar a la empresa de tecnología más conocida del mundo un impulso en los mercados de rápido crecimiento como India, Oriente Próximo y África, pero también tiene el riesgo de reducir el precio medio de sus teléfonos y el margen de ganancias.
“El iPhone SE es un nuevo incentivo para que los usuarios de iPhone que no quieren un teléfono de pantalla grande se actualicen”, dijo Bob O’Donnell, analista de TECHnalysisResearch.
Las acciones de Apple se cotizaban estables en $105.93.
El diseño más pequeño se presenta tras la ampliación de los tamaños de las pantallas en los modelos de alta gama iPhone 6 y iPhone 6 Plus en 2014.
La medida fue vista entonces como un intento por competir con su rival Samsung Electronics y sus grandes Galaxy.
Antes del lanzamiento, en la sede de la empresa en Cupertino, California, el presidente ejecutivo, Tim Cook, defendió el rechazo de la compañía a cumplir con una decisión judicial para desbloquear un teléfono iPhone de un atacante que en diciembre participó en un tiroteo en el que murieron 14 personas en San Bernardino.
La disputa entre la empresa y el Gobierno de Estados Unidos se ha convertido en el pararrayos de una debate más amplio sobre la privacidad de la información en Estados Unidos.

