La ciencia, la investigación, la tecnología y la innovación son pilares fundamentales para el desarrollo de un país. Son la base de descubrimientos relevantes y para la creación de productos que contribuyan a mejorar la salud y la calidad de vida de las personas, a garantizar la seguridad alimentaria, a optimizar los recursos naturales, reduciendo la contaminación, y a facilitar nuevas oportunidades de educación, inclusión social, trabajo, formación de nuevas empresas y mejorar la competitividad.
Para guiar el desarrollo de la ciencia, la investigación, la tecnología y la innovación en los próximos 25 años, Panamá adopta una Política Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, la cual propone que el país invierta al menos el 0.7% del producto interno bruto (PIB) en investigación y desarrollo tecnológico (I+D), proveniente principalmente de fuentes públicas. Y a partir de 2020, que se encamine a alcanzar la meta de inversión en I+D del 1% sobre el PIB, para estar entre los países que basan su desarrollo sostenible en el conocimiento.
Esta política encarga a la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) liderar el Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI), y para implementarla se adopta un Plan Estratégico Nacional. Desde 1998 Panamá ha adoptado cuatro planes estratégicos de ciencia y tecnología, pero aún quedan pendientes cuatro desafíos: alcanzar un mayor grado de desarrollo sostenible; avanzar en el desarrollo inclusivo; consolidar altos niveles de competitividad sostenible y desarrollar una mayor capacidad de generación, adaptación, difusión y uso del conocimiento.
El documento preliminar del Plan Estratégico Nacional de CTI (Pencyt) 2015- 2019, que está en evaluación, abarca cinco programas e indicadores de resultados.
El primero se dedica al desarrollo sostenible y define la necesidad de ejecutar investigaciones y estudios sobre sistemas de producción y su relación con el agua y el suelo, para garantizar la seguridad alimentaria. También se refiere a la implementación de una política energética de largo plazo, a la evaluación, monitoreo y mitigación del cambio climático y a una estrategia de desarrollo urbano sostenible.
El segundo está orientado hacia la inclusión social y establece acciones específicas para mejorar la educación y la salud, promover el desarrollo comunitario mediante la educación y la tecnología, y fortalecer la participación y la integración social de ciudadanos con necesidades especiales y otros grupos vulnerables.
El tercer componente se enfoca en el desarrollo de la innovación empresarial y el emprendimiento para la competitividad sostenible.
Fortalecer la ciencia y la capacidad científica es el principal objetivo del cuarto programa del Pencyt 2015-2019. Este se concentra en mejorar el sistema universitario para promover la investigación y generar el capital humano avanzado.
“El programa creará estructuras específicas que establezcan canales de diálogo entre el sector privado y los centros universitarios de forma permanente para una actualización constante entre las necesidades del sector laboral y la oferta académica”, detalla el resumen ejecutivo del documento. Será prioritario mejorar la infraestructura de investigación existente y crear otras nuevas.
Por último, se detallan acciones para fortalecer la capacidad de gobernanza del SNCTI y se contempla, entre otras cosas, la necesidad de adecuar el marco regulatorio y establecer un sistema de financiamiento que incluya medidas fiscales y no fiscales, fondos sectoriales y otros mecanismos e instrumentos financieros para lograrlo.

