La Semana de la Moda de Nueva York comenzó con dudas sobre su futuro en el mundo de la inmediatez de las redes sociales.

El frío glacial que golpea a la Gran Manzana no desalentó a periodistas, blogueros, modelos, aspirantes a estrellas e invitados que asistieron desde la mañana a los primeros desfiles en el exedificio del correo James Farley, cerca de la estación Penn.

Como es tradición, el dúo neoyorquino Nicholas K de los hermanos Christopher y Nicholas Kunz dio el puntapié inicial con una colección otoño-invierno boreal 2016/17 nómade y urbana, con un toque guerrero de largas siluetas, babuchas y gorros de aviador de cuero, en la que destacaban los colores amarillo opaco, caramelo, granate y gris.

BCBG, de la pareja Max y Lubov Azria, rindió por su parte homenaje a una mujer de “estilo individualista” e “ingenuidad artística”, con un amplio abrigo gris combinado con pantis brillantes o agujereadas, o una mini chaqueta con una larga falda de cuero.

Los materiales y colores violeta, gris, caramelo, blanco se combinan alegremente con zapatos abiertos con tacón cuadrado delicadamente recubiertos de piel.

En total, el programa oficial de la Semana de la Moda de Nueva York incluye 147 diseñadores con 97 desfiles y 50 presentaciones.

Otros creadores darán a conocer sus trabajos de forma independiente.

Tradicionalmente, los diseñadores han presentado sus colecciones con seis meses de adelanto: esta semana de la moda revela el vestuario otoño-invierno boreal 2016-2017.

Pasarán por las pasarelas los desfiles de Brock Collection, Creatures of the Wind, Pas de Calais, Ulla Johnson y Desigual, así como Tadashi Shoji, Zimmermann, Alexander Wang, Altuzarra y Hervé Leger, entre otros.