Para el ojo no avezado en materia de videojuegos modernos, puede ser desconcertante la imagen de un adulto caminando, corriendo, agachándose, saltando y girando sobre una plataforma que parece una máquina caminadora, con una mascarilla sujeta a la cabeza y amagando con un arma ficticia.

Se trata del sistema Omni, propuesto inicialmente en 2013 por la compañía Virtuix en el sitio de financiación de proyectos Kick- starter. En enero de este año se exhibió en el Consumer Electronic Show de Las Vegas, donde los entusiastas de los videojuegos hacían cola para probarlo. En una pantalla se podía ver lo que experimentaba el jugador en la misión virtual a través de su avatar.

Omni consta de una plataforma curva sobre la cual se desplaza el jugador en 360° y unos sensores trasladan sus movimientos al juego. Debe usar unos zapatos especiales que reducen la fricción, un arnés en la cintura y un visor o casco de realidad virtual, que en este caso era el Rift de la compañía Oculus (comprada por Facebook en 2014). Por el momento, Omni se adquiere a través del sitio web virtuix.com.

La realidad virtual está ganando adeptos entre los gamers y otras empresas están incursionando con cascos de este tipo. 3DHead (www.3Dhead.com), también presente en el CES y que se promocionaba como “la asesina de Oculus”, mostró su casco con tecnología de seguimiento, que se combina con un control para las manos y está orientado al juego inmersivo y la reproducción de películas 2D y 3D en 360°.