Generar debate en la escena pública y privada es uno de los grandes propósitos de la novela futurista París, 2041, que el escritor argentino Ezequiel Szafir publica hoy en España convencido de que la democracia es un bien raro, precioso y quizás efímero.
“Todo depende de nosotros, este es un tema que me interesa y preocupa, y uso la literatura para abordarlo”, subraya Szafir en una entrevista con EFE, sentado en un banco del Canal de la Villette, una zona con elevada densidad de población extranjera y uno de los lugares de París donde transcurre la acción de su novela.
No es un ensayo, “intenté hacerlo ameno, pero planteo el problema y posibles soluciones y alternativas”, precisa el también vicepresidente de Amazon Europa.
Si el libro lleva a interesar y reflexionar, “misión cumplida, con eso soy feliz, es lo que busco”, afirma este autor de origen judío, orgulloso de sus múltiples amistades musulmanas y de las más variadas procedencias.
La novela tiene un final feliz, triunfan en ella la libertad y el amor, pero antes, recuerda, sus personajes han sufrido el fascismo, el holocausto y un gueto antimusulmán.

