Anticuado. Casi una reliquia. El navegador Internet Explorer de Microsoft era visto como un modelo pasado de moda, obsoleto, al lado de Chrome, Mozilla Firefox y Safari, en una carrera de alta velocidad y tecnología de punta.

Y tras años de mala fama, finalmente ocurrió: Microsoft anunció hace unos días la próxima llegada de un nuevo navegador, Project Spartan, en detrimento de Internet Explorer, que será descontinuado paulatinamente en los sucesivos sistemas operativos Windows.

Internet Explorer, lanzado en 1995 y amo y señor de la navegación en internet por más de una década, no ha muerto aún, pero tiene los días contados.

EL MALQUERIDO

Con la despedida de Internet Explorer, ha surgido un sentimiento algo inesperado: la nostalgia. O quizás no debería sorprender.

Las primeras generaciones de usuarios de internet aprendieron a navegar por la red a través de Internet Explorer, y es normal que la noticia toque alguna fibra interna y haga recordar aquellos tiempos, por más que las personas hayan dejado de usar el navegador hace años, sostiene Roger González, experto en social media y uno de los tantos que se introdujo al mundo online a finales de la década de 1990 de la mano de Explorer.

Decenas de memes y comentarios en foros como “Descansa en paz” y “Era una porquería, ¡pero lo voy a extrañar!” son parte de las reacciones de amor y odio al anunciarse que dentro de poco no verán más en el escritorio de la computadora el ícono de la “e” decorada con un aro dorado.

El fin de una de las herramientas pioneras de la era de internet deja otros aspectos para análisis.