Johan viene de Santa Marta, en San Miguelito; Sebastián, de Guabito, en Bocas Del Toro, y Alejandro, de Puerto Escondido, Colón. Aunque sus hogares están distantes entre sí, ellos serán por unas semanas los mejores camaradas.

Sea jugando al fútbol o chapoteando en el agua de la piscina, estos niños en edades de 8 a 10 años se olvidan por un tiempo de la rutina hogareña para dedicarse al entretenimiento y también al descanso que toda parada escolar debiera representar.

Ellos, al igual que otros 202 niños, han dejado de llamarse alumnos, aunque fueron sus buenas calificaciones las que les otorgaron el pase de entrada a la diversión, para convertirse en “colonos” al ser escogidos como residentes de las Colonias infantiles de verano del Club de Leones establecidas en Villa Zaíta, en Las Cumbres.

El programa, que consiste en proveer gratuitamente a los niños de todo lo necesario para su recreación, como lo es la alimentación, protección, hospedaje, vestimenta y las salidas lúdicas, lleva 68 años de funcionar gracias a donaciones y a la gestión de la organización sin fines de lucro en su intento por darles a los niños la posibilidad de esparcirse en ambientes sanos.

El presidente de las Colonias infantiles del Club de Leones, Alexis De Pool, desea unir a las anteriores y futuras generaciones de colonos a través de la creación de una red social que permita la evaluación de desarrollo positivo del infante.

La iniciativa plantea “reformular la experiencia” al abrir un red social en donde los colonos no pierdan el contacto una vez regresan a sus hogares.

De la mano de ello, se estructura la remodelación de las instalaciones y la adición de tecnología para estar acorde con la era digital.