Ya había pasado por Panamá cuando estaba haciendo un viaje desde la Patagonia argentina hasta México. De regreso a su país, la argentina Kar Bembenaste decidió tirar el ancla en el istmo y hacer de su filosofía de vida, “viva la vida”, algo más que un lema.
Hace dos años Kar, (como le llaman) estableció aquí su taller de estampación textil Viva la Vida.
“Yo siempre digo que viva la vida es un proyecto para creer, primero en la cabeza, y después crear”, dice quien descubrió que la técnica que utiliza, la de la sublimación por termotransferencia, era poco utilizada para fines que no fueran comerciales, cuando llegó al país .
La oportunidad de materializar las ideas de quienes quieren poseer artículos con los diseños que imaginaron, le gusta y le emociona a Kar, pero también le permite compartir sus conocimientos. Precisamente a eso se dedica los sábados de este mes en el tour Panatextiles, organizado por Super Mini Diablo Rosso (supermini@diablorosso.com).
“La idea es abrir las puertas a las personas que tienen ganas de crear. Es una tendencia que se está masificando en Panamá, de pequeños y medianos emprendedores, como pymes”, comenta.
Durante la gira, que tiene lugar en la avenida Central, los participantes visitan almacenes de telas para identificar la diferencia entre los tejidos, al tiempo que toman ideas del entorno urbano para crear.
Además, se combina la parte teórica y práctica.
“Con el tour queremos tener la posibilidad de jugar con las telas, y hay un par de pautas que uno puede llegar a tener en base a esto”, dice.
Son tres las características que hay que observar, según la artista: el color del humo cuando se quema el tejido, el residuo de la ceniza y el olor.
Con su lema tatuado en el brazo, Kar continuará mañana y los siguientes dos sábados viviendo la vida de los textiles.
