En la década de 1980, David Hasselhoff combatía el crimen con ayuda de Kitt. El Pontiac Firebird negro conocido como “el auto fantástico”, equipado con un avanzado procesador, era un ícono de la TV por su “inteligencia” y capacidad de autoconducción. Casi tres décadas después, los fabricantes automotores y compañías informáticas están ideando modelos que imitan lo que entonces era solo fantasía. Google trabaja en un carro totalmente autónomo desde hace unos años. Otras empresas han probado con tecnologías para brindar más seguridad, como sensores y cámaras para evitar choques y poder estacionarse, y con los sistemas de “infoentretenimiento” (GPS, conexión a internet y al celular, reproducción de música, videos) como Ford con Sync; pero algunas compañías han sido un poco más audaces. En el reciente Consumer Electronic Show de Las Vegas, al que por primera vez acudieron 10 reconocidas marcas, el fabricante alemán Daimler presentó el Mercedes-Benz F015 eléctrico, que manejó por Las Vegas sin chofer, con cuatro ocupantes sentados frente a frente. “El vehículo irá más allá de su papel de simple medio de transporte y se convertirá en un espacio de vida móvil”, dijo Dieter Zetsche, CEO de Daimler AG.Audi llevó el Prologue, que se maneja solo gracias a un escáner láser, cámaras y sensores ultrasónicos. El Audi A7, otro prototipo, condujo en piloto automático 900 km desde California hasta Las Vegas y fue llamado al escenario con un smartwatch LG. Y Volkswagen exhibió su conceptual Golf R Touch con control por gestos. La apuesta de Toyota fue el Mirai, un carro que anda con hidrógeno y llegará al mercado estadounidense en octubre de este año. La japonesa liberó 5 mil 680 patentes relacionadas con celdas de hidrógeno para motivar a otros fabricantes a incursionar con esta forma de energía. Más allá de las demandas de los consumidores y los costos, el reto para los fabricantes será cómo incorporar nuevas tecnologías manteniendo la seguridad.