Mucha gente que compra autos en estos días se siente abrumada por la nueva tecnología.

Algunos vehículos enderezan el rumbo automáticamente si el auto se sale de su carril, o frenan por su cuenta si los sensores indican que está a punto de chocar.

Hay monitores para cambios de carril y puntos ciegos, alertas si el conductor se adormece y autos que pueden estacionar solos.

Tecnologías que antes estaban disponibles solo en los modelos más caros, como controles de velocidad adaptables, indicadores de la presión de los neumáticos y cámaras traseras, son cada vez más comunes.

Todos estos componentes pueden reducir las muertes y lesiones evitando accidentes o reduciendo su gravedad, según expertos.

Pero hay un problema: Nadie le enseña al conductor cómo manejar todas estas cosas. Y los conductores a menudo las desconectan, con lo que anulan todo su potencial.

“Si la gente no entiende cómo funciona o lo que hace el auto, estos rasgos pueden asustarlos o incomodarlos”, comentó Deborah Hersman, presidenta del Consejo Nacional de Seguridad.

Un estudio de la Universidad de Iowa indicó que la mayoría de los conductores expresaron incertidumbre acerca de cómo funcionan las nuevas tecnologías.

Un 40% dijo que sus vehículos se comportaban en forma inesperada. La tecnología menos comprendida fue el control de velocidad adaptable, que reduce o aumenta la velocidad según el estado del tráfico, manteniendo siempre la misma distancia respecto al vehículo de adelante.

Todos estos componentes varían según la casa automotriz, el modelo y las opciones que uno seleccione.

Joe Kraemer, contador jubilado de 70 años de Arlington, Virginia, dice que la primera vez que manejó el Mercedes 2015 E-Series casi sale corriendo de su asiento. Dijo que estaba empezando a cambiar de carril cuando sintió un ruido como el de una alarma: “bip, bip, bip”.

Ahora, cuando sucede eso, su esposa le dice: “Relájate. Tienes a alguien en el punto ciego y estás a punto de matarnos a todos”.