La avenida Central hace su segundo llamado. La cotidianidad sigue su ritmo, las ventas de comida, la música de los almacenes, el vaivén de la gente, todo sigue igual, pero en unas horas puede cambiar.
Esto se dará a partir de las 2:00 p.m., para ser más exactos, cuando desde el teatro Amador hasta el Banco Nacional (ver imagen) se desarrollen, cada 15, 20 o 30 minutos, diferentes actividades artísticas en conjunto con el nombre de Vía Plural.
En total, 334 artistas atendieron la convocatoria que los organizadores realizaran hace poco menos de dos meses. El mensaje les llegó por medio de los embajadores de Vía Plural.
“La estrategia era llegarles a los artistas de voz de personas que tienen experiencia en la escena”, comenta Martín Valero, director del colectivo Vía Plural.
Por eso, escogieron a personas de diferentes edades, estratos sociales y etnias. Rubén Blades (cantautor), Alejandra Araúz (actriz), Martanoemí Noriega (artista visual), Alexandra Samudio (presentadora de televisión), Oswaldo De León Kantule (pintor), David Sánchez (dj Ritmo Equis), Carlos Iván Zúñiga (cantautor) y Moyra Brunette (bailarina y coreógrafa) estuvieron entre esas voces.
Finalmente, 116 propuestas artísticas, adaptables al entorno callejero, encontraron su espacio.
“Cuando nos dimos cuenta de que no teníamos apoyo de la empresa privada, solo ciertos apoyos de materiales, llamamos a todos los artistas, sobre todo a los pintores, y les dijimos ‘no tenemos nada para ofrecerles, ¿estarían dispuestos a autogestionar su participación?’, y dijeron sí”.
El evento es el resultado de la voluntad de artistas, los gestores culturales de Es Fibre y Open Arts, así como de la Alianza Francesa, en coproducción de la Alcaldía de Panamá y el Instituto Nacional de Cultura.
Hoy todo es fiesta, y una oportunidad de mostrar al público el talento que hay en el istmo, algo que no siempre es valorado o remunerado. Ese es uno de los aspectos que busca modificar este festival artístico, que pretende “profesionalizar al artista de la calle”, de acuerdo con sus organizadores.
“La gente tiene que entender que el artista está hecho de horas de trabajo”, expresó Fabrice Placet, director de la Alianza Francesa, durante la presentación de la actividad hace una semana.
En ese momento, Placet reiteró su confianza en lo que puede hacer la cultura por un país como una forma de ampliar la oferta turística.
Un recorrido familiar
El festival itinerante cuenta con nueve estaciones. La primera, cerca del Banco Nacional, tiene una oferta de danza que va desde baile contemporáneo hasta congos.
Si sigue caminando se encontrará una estación de música hip-hop. Más adelante, verá que los muros empiezan a llenarse de color con los chicos de streetart, y un poco más allá podrá escuchar las voces de cantautores, entre los que se encuentran, Carlos Méndez y Lilo Sánchez.
Unos pasos más allá los versos los podrían atrapar en la estación de poesía o puede que quede en medio de una obra de teatro en la estación siguiente. Ya casi terminando el recorrido, alguien de Fundación Escena Circo podría robarle una sonrisa o podría quedarse inmerso en la galería que está más adelante.
En la última estación, puede ponerse cómodo en una acera para ver a los ganadores del segundo festival de cine pobre Panalandia o los proyectos de Tagua Films, entre otras propuestas.
Es la novena estación. Puede regresar y repetir el recorrido o visitar el parque de Santa Ana, en donde se presentarán seis bandas musicales, y también tendrá lugar el Mercado Culturoso, un espacio en el cual emprendedores culturales y gestores mostrarán sus productos y, además, habrá un Mercado Plural de diseño independiente.
Para cerrar, el teatro y el humor serán los protagonistas.
El payaso estadounidense Jango Edwards, la española Cristi Garbo y los franceses de Mondial Cabaret, quienes dictaron talleres esta semana a un grupo de actores de las artes escénicas, tienen preparado un espectáculo en conjunto con sus alumnos, que tendrá lugar en la Plaza de Francia.
Ese lugar resonará al final de la tarde al son de tambores para darle la bienvenida a la noche, con la ya conocida luna llena de tambores de Alfredo Hidrovo.
El comienzo
“Esta primera experiencia nos dejó mucho aprendizaje y vamos a mejorar para la segunda edición, que tenemos pensado que sea en diciembre o enero”, admite Valero, quien ya expresa su interés de llegar a otros espacios.
Eso ocurrirá cuando empiecen a cumplirse ciertos objetivos, entre ellos, que los artistas le agarren el gusto a trabajar en la calle, que pierdan el miedo y que la gente empiece a valorar también.
“Cuando se cumpla este objetivo, el proyecto va a tener que evolucionar, y si bien hoy es un festival de arte en la calle, mañana puede ser un plan piloto para otra cosa que cumpla otros objetivos”, dice Valero, quien afirma que el colectivo organizador del festival seguirá gestionando artistas.
Por el momento, todo está listo para la primera función de Vía Plural. Este es el tercer llamado.

