En medio del paisaje desértico de los cerros del sur de Lima, una iniciativa plantea instalar durante este año mil “atrapanieblas” para recolectar hasta 400 mil litros de agua al día y abastecer a familias en extrema pobreza.

El Movimiento Peruanos sin Agua colocó el domingo los tres primeros de estos “atrapanieblas”, unas redes que recogen el agua de la neblina que habitualmente cubre la capital peruana, sobre todo en invierno, y la canaliza hacia unos reservorios para que se use en el consumo humano y el riego de pequeñas parcelas agrícolas.

Los sistemas fueron instalados en el Asentamiento Humano Villa Lourdes Ecológica, una barriada de extrema pobreza en el distrito de Villa María del Triunfo, en el sur de Lima, la segunda ciudad más grande del mundo, después de El Cairo, ubicada en un desierto.

Se colocarán de 100 a 200 “atrapanieblas” en esta comunidad. La meta final es tener mil funcionando con sus reservorios y tanques, que permitirán que podamos capturar entre 200 mil y 400 mil litros de agua al día”, declaró a EFE el presidente del Movimiento Peruanos sin Agua, Abel Cruz.

Esto abrirá, indicó, “un abanico de oportunidades para que estas familias en extrema pobreza puedan tener agua y desagüe”, y también para que puedan cultivar sus pequeños sembradíos.

El secretario general de Villa Lourdes Ecológica, Pablo Lliuya, comentó que el agua “es muy cara” para los pobladores, ya que llenar un reservorio les cuesta hasta 40 soles (unos 13 dólares) cada 15 días, cuando el pago mensual en otras zonas de la ciudad con redes de agua potable es mucho más bajo.

“Gracias a Dios, hay una ayuda de Peruanos sin agua para poder sustentar los gastos. Con este proyecto estamos gastando menos, nos están ayudando bastante a las 500 familias” que viven en esa zona, señaló Lliuya.

Los impulsores del proyecto recurren a la colaboración de empresas privadas y los tres primeros “atrapanieblas” instalados el domingo fueron apadrinados por Walter Geiger, un austríaco que trabaja en Estados Unidos, y su hijo Lukas Geiger. “Para mí y para mi hijo es importante poner dinero en un proyecto que es muy inteligente y ayuda a la gente que lo necesita”, declaró Walter a EFE.

Se plantea la financiación de 20 “atrapanieblas” para uso comunitario, puesto que el sistema costaría mil y 5 mil dólares. Las familias suelen gastar entre 150 y 225 dólares al mes en comprar el agua para labores domésticas y agrícolas.