2014 fue el año de las primeras veces para el séptimo arte nacional.
La primera vez que estrenamos tantas producciones: cuatro en salas y dos para televisión (El héroe transparente, de Orson Wagua, y Prohibido olvidar, de Oscar Faarup).
Nunca habíamos sido país invitado en un certamen internacional y lo fuimos en noviembre pasado en el Festival Iberoamericano de Cine de Huelva (España).
No teníamos una Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, y ahora sí. Nunca habíamos enviado a una representante para que aspirara a estar en el premio Oscar en el aparte de mejor película en idioma no inglés, y se hizo con Invasión.
Por segunda vez estamos preclasificados para el premio español Goya en la categoría de mejor película iberoamericana. Primero ocurrió con Chance en 2010 y ahora con Historias del Canal. Mientras que Rompiendo la ola participó en el Festival de Cine de Varsovia e Invasión pasó por el Festival Internacional de Documentales de Amsterdam.
