Con su hermetismo, su culto al líder y las extravagancias del régimen de Kim Jong-un, Corea del Norte suscita en Occidente una mezcla de terror y fascinación. Álvaro Longoria trata de averiguar qué hay más allá en The Propaganda Game, programada en el Festival de San Sebastián.

“El documental pretende profundizar y superar la imagen grotesca que a menudo trasladan los medios de comunicación”, dice el director de Hijos de las nubes, su película sobre el Sahara narrada por Javier Bardem.

“Esto no es una película de James Bond, hay muchos intereses en juego. Kim Jong-un no es el malo malísimo, un doctor no aislado del mundo, jugando con el botón de la bomba atómica. Es todo mucho más complicado”, señala.

El origen de la cinta se remonta a su etapa de productor de una serie de documentales de Oliver Stone en torno a líderes mundiales como Fidel Castro, Yaser Arafat o Hugo Chávez. Querían entrevistar al líder supremo norcoreano, pero nunca consiguieron acceder a él.