HALLAZGO. Los fósiles de flora y fauna hallados en Magallanes, al extremo sur de Chile, revelan que hubo un enfriamiento del clima al final de la era del Cretácico, evidenciado por señales geoquímicas y por la reducción del tamaño de las hojas fósiles halladas. Esto influyó en la disponibilidad de ciertas plantas que comían los dinosaurios y favoreció su extinción.