El público lo adora y es reconocido como uno de los mejores tenores de la última década, pero Rolando Villazón no deja de aceptar nuevos retos.

Este mes estrena un nuevo papel en el prestigioso Festival de Salzburgo, anda preparando otra novela y sigue animando a niños enfermos en su papel de payaso con una oenegé austríaca.

“Estoy combinando todo eso con vivir, porque también tengo que disfrutar todos los momentos que me da esta vida loca en estas diferentes facetas artísticas”, cuenta el cantante en una entrevista concedida en Salzburgo.

Su regreso a la ciudad de Mozart es, además, con un papel que no ha cantado nunca, el de Pylades en la ópera Iphigénie en Tauride, del compositor alemán Christoph Willibald Gluck.

“Esta es mi primera ópera de Gluck”, cuenta el cantante sobre una obra que califica de “fantástica, intensa y de un dramatismo extraordinario” que también le supone un reto que le permitirá aventurarse en “un nuevo estilo”.

En la obra, que se estrena en el Festival de Salzburgo el 19 de agosto, Villazón dará vida a un personaje que él califica de “sincero y de una nobleza maravillosa” que “está dispuesto a dar la vida por el otro”. El papel principal, la princesa Iphigénie, será interpretado por la mezzosoprano italiana Cecilia Bartoli, una figura de la ópera y con la que el mexicano cantará por vez primera. “Estoy muy contento. [Cecilia] es una artista que realiza interpretaciones extraordinarias y únicas de todo lo que hace”, reconoce.