Al coronarse Miss Universo Paulina Vega no solo cumplió su anhelado sueño, sino también el de su país.

La beldad colombiana atribuyó en parte su éxito a su autenticidad.

“Hay que ser auténticos y lo demostré desde un principio”, expresó Vega, de 22 años, poco después de consagrarse como la segunda Miss Universo de Colombia.

“Yo no solo trabajé por cumplir con un sueño personal ... trabajé todo el tiempo por esos 47 millones de colombianos. Les dedico este triunfo”, indicó.

Colombia había quedado en múltiples ocasiones entre las 12, las 10 e, incluso, las 5 finalistas, pero solo había ganado la competencia en 1958 cuando fue coronada Luz Marina Zuluaga.

La colombiana apareció sonriente y tranquila, con un vestido plateado sin tirantes y con transparencias que dejaban entrever sus estilizadas piernas, el mismo que lució al desfilar en el certamen.

La joven, oriunda de Barranquilla, dijo que aunque la competencia fue “muy difícil”, la pasó“delicioso del principio al fin”.

Refiriéndose a la pregunta que le hizo uno de los miembros del jurado sobre qué deberían aprender las mujeres de los hombres, Vega dijo que le pareció“muy difícil”, lo mismo que le había dicho al jurado.

“No cambiaría mi respuesta. Eso fue lo que sentí en ese momento y sigo fuerte con mi respuesta”, declaró la flamante reina, que también lucía la corona de oro blanco y piedras preciosas valuada en 300 mil dólares.

Durante la competencia respondió también que “todavía existen hombres que creen en la igualdad y eso es lo que las mujeres deberían aprender de los hombres”.

Refiriéndose a la candidata de Venezuela Migbelis Castellanos, quien llegó a estar entre las 10 semifinalistas, dijo que su país vecino “siempre manda candidatas muy bien preparadas”. Vega sucede a la venezolana Gabriela Isler. Venezuela ganó el certamen siete veces.