ALGAS. El ácido domoico, una toxina presente en las algas, podría estar afectando la memoria de los leones marinos, que cada año quedan varados por cientos en las costas de California, desorientados y con ataques. La toxina se acumula en peces y crustáceos de los cuales se alimentan los leones marinos, y puede perjudicar su capacidad de nadar y de recordar dónde hallar comida.