Los despachos en Japón de teléfonos plegables –con dos secciones y una bisagra– aumentaron en 2014 por primera vez en siete años, mientras que las ventas de aparatos inteligentes cayeron, lo que pone de relieve el apego de los consumidores a los modelos más antiguos y menos costosos.
Las ventas de los llamados teléfonos “Galápagos” aumentaron un 5.7% a 10.58 millones en 2014, según el instituto de análisis MM Research Institute Ltd.
En tanto, los despachos de teléfonos inteligentes o smartphones cayeron un 5.3% a 27.70 millones, el segundo descenso anual consecutivo.
Los usuarios en Japón están entre los que más pagan por los planes para teléfonos inteligentes entre las naciones desarrolladas, según el Ministerio de Telecomunicaciones de Japón, mientras que las tarifas para teléfonos plegables están entre las más bajas.
Muchos japoneses acostumbrados a años de deflación se contentan con un antiguo teléfono plegable que ofrece llamadas de voz, correo electrónico y servicios básicos de internet en la mayoría de los casos.
