La impresión tridimensional (3D) es también un recurso que está presente en vitrinas de alta moda y otros ámbitos.
A juicio de Nadir Artura, la impresión 3D viene a llenar un vacío en el mundo del diseño, y es aplicable a todos los campos, desde el diseño de vitrinas, accesorios, indumentaria, mobiliario y muchos otros.
“La ventaja es que con ella se pueden obtener resultados precisos de lo que se desea construir. Por lo tanto, se sabe antes de imprimir cómo será el objeto, esto limitará el margen de error”.
La impresión 3D también permite ahorrar energía, tiempo, disminuir el desperdicio de materiales y reduce costos. A la vez, añade Artura, provee al creativo independiente, que no cuenta con un gran equipo de trabajo, herramientas para desarrollar prototipos increíbles.
“Hasta ahora la única limitación que tiene esta tecnología es la dimensión limitada de las máquinas, ya que las máquinas de escritorio-que son las más accesibles económicamente (la más chica del mercado cuesta unos $200)-tienen un espacio que no puede producir objetos muy grandes”.
