El avión Solar Impulse 2, un aparato propulsado exclusivamente con la energía proveniente del sol, aterrizó el pasado sábado en California proveniente de Hawái, la novena etapa de un total de 13 para dar la vuelta al mundo.

“Dejamos atrás el Pacífico, queridos amigos. Me encantó, pero ya está hecho”, dijo el aventurero suizo Bertrand Piccard, piloto del avión experimental, antes de aterrizar en el aeropuerto californiano de Moffett Airfield.

“Es genial estar en California”, dijo ya en tierra, con el cofundador de Google y firme defensor de las energías alternativas, Sergey Brin, junto a su socio Piccard.

Piccard y su socio, el también suizo André Borschberg, de 63 años, empezaron su vuelta al mundo el 9 de marzo de 2015 cuando el Solar Impulse 2 despegó de Emiratos Árabes Unidos.

Como la aeronave no admite más que un piloto, se han ido alternando las etapas.

El objetivo de la misión Solar Impulse 2 es demostrar que se puede volar con energías alternativas al combustible de origen fósil, con un aparato alimentado por 17 mil células fotovoltaicas.