El presidente del senado, José Alberto Gonzales, dictó una conferencia el pasado viernes vestido con una falda andina, indumentaria típica de las indígenas bolivianas, en desagravio porque un alcalde rural fue vestido así como supuesto castigo por su mala gestión.
El parlamentario oficialista dijo que tomó esa actitud en rechazo a “ese intento que hacen algunos de castigar o de sancionar o de poner en ridículo a alguien, haciéndole poner una pollera”.
“Reivindicamos a la pollera, reivindicamos a la mujer que usa pollera”, proclamó, rodeado de cuatro mujeres indígenas que usan estas faldas anchas y de varios pliegues, típicos de los aimara.
Un alcalde de una región aimara fue vestido de polleras, manta y sombrero en castigo por haberse descubierto irregularidades en su gestión, según un video que se transformó en viral de inmediato.
En algunas regiones de Bolivia se suele vestir a un hombre de mujer para avergonzarlo en público o también echarlo del pueblo en un borrico, montado al revés. Estas prácticas son, sin embargo, cada vez menos frecuentes.
El presidente boliviano Evo Morales, de origen aimara, protestó: “que se castigue, pero no con la pollera”. El episodio levantó múltiples condenas desde diversas organizaciones.
Las mujeres andinas de pollera, que en su país son popularmente conocidas como cholas, se hicieron protagonistas y ocuparon espacios de poder con la llegada de Morales al Gobierno en 2006.

