Santo patriarca Quijote: no te imploramos clemencia ante tanta inmundicia y desatino. Transitaste hace 400 años. La diabetes te maltrató. Tu legado sigue altivo, no solo por el esplendor de nuestra cultura, de nuestra forma de ver la vida, por el genio de la lengua, sino también por los valores perennes que describiste y que también promocionaste y alabaste.

No podemos dejar de imaginar que pudiste haber estado en tierra panameña cuando aplicaste para una vacante en América.

Era Portobelo, entonces, el puerto de llegada de las naves que procedían de España. Pudo haberte acontecido como al Cristo Negro, que debía ser llevado a Cartagena de Indias, en Colombia, sin embargo, terco, se aferró a la tierra portobeleña, y de ella no se ha movido.

San Quijote, aunque no tenemos la prueba sumaria que reclaman almas en pena, a esa aduana de Portobelo llegaron temprano ejemplares del Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, que te han inmortalizado.

Primera edición se imprimió en 1604, con fecha de un año después, aunque en la sede del reino, Valladolid, circuló entonces, aún con tinta fresca, y en Madrid en 1605. Hubo que llevar a cabo otras ediciones inmediatas, más las piratas. Furor de aquella historia.

¿No pudo haber sido posible que Cervantes se tropezara con Panamá si es que le hubiesen autorizado viajar a América? Me viene a la mente la expresión del mayor panameñólogo no panameño, la andaluza Carmen Mena García: para entender América hay que entender primero Panamá. Ella se deparó con Panamá cuando estudiaba en Sevilla su licenciatura en Historia de América, y nunca más ha salido de este pago.

Santo: sabemos de las truculencias que animaron tu vida, de tu paso por Italia, Portugal y víctima de un secuestro por un lustro en África. Preferiste la tortura a la delación. Fuiste solidario con tus semejantes, no obstante el fisco te castigó en ocasiones, así como a tu progenitor. Asuntos de familia.

¿Cuánto tiene de autobiográfica la primera novela moderna? ¿Cuánto implica un ataque velado a la novela de caballería? Me cuentan que conociste in situ la obra de caballería de Ludovico Ariosto. El discurso es un continuum.

Todos somos Sancho. A tu ayudante rellenas de buenos propósitos. Un ejemplo: cuando se posesiona como gobernador de la Ínsula Barataria.

Los principios y valores que corresponden a un político, a un estadista. Como deben prevalecer la humildad y el servicio a los demás.

en otro momento, ponderas, a través de tu álter ego, este gigante de ideales.

En uno de los pasos por la cárcel, ¿es cierto que concebiste este plan de la mejor novela, que legitimó e inventarió la lengua castellana, nacida cinco siglos antes en los monasterios de Silos y San Millán de la Cogolla (La Rioja)?

San Quijote: si te asomas por este planeta, cuatro siglos después de tu partida, podrás observar la destrucción de él. Los osos están huyendo de los polos. Sucede así con la mayoría de los animales, y cada vez se potencia el síndrome de Caín. Usan la religión de pretexto. Gente codiciosa y avariciosa es la que tira los naipes.

Quijote, tu generosidad nos inspira. Pero te imploramos que repudies a quienes pisotean nuestra lengua, así como los valores perennes que deben ser el norte humano.