Existe una gran grieta entre lo que debería ser y lo que es en cuanto a salud sexual y reproductiva en América Latina.

“Hay países en los que hay un rezago muy importante. Las mujeres no tienen el pleno de sus derechos”.

Así lo hace saber el doctor Edgar Iván Ortiz, presidente del simposio “Salud sexual y reproductiva en la mujer actual”, y presidente de la Federación Latinoamericana de Sociedades de Obstetricia y Ginecología.

El médico, que participó en el primer Grünenthal Latam Forum, realizado en Panamá, explica que ahora la mujer está descubriendo un escenario de goce de su vida sexual con libertad, algo que no pasaba antes, y que conlleva algunos retos.

“Los gobiernos hablaban de salud reproductiva, mas no de salud sexual”, comenta. Y agrega que el objetivo es que, a través de anticonceptivos menos invasivos, con menos efectos colaterales y mejor aceptados por la mujer, así como con educación, y un mínimo de riesgos, las mujeres puedan disfrutar de las relaciones sexuales de una manera más amplia.

Muerte materna

El simposio se enfocó en la salud femenina de forma integral, incluyendo los temas de la anticoncepción y la muerte materna.

En 1994, en la conferencia internacional sobre población y desarrollo en El Cairo, todos los países del mundo se comprometieron a reducir la muerte materna dos terceras partes para 2015.

“Era uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio”, comenta Ortiz.

Sin embargo, esa meta no se logró, así que se establecieron nuevos objetivos que deben cumplirse para 2030, y consisten en reducir dos tercios de las muertes maternas que había en 2010.

En ese sentido, en América Latina hay mucho por hacer. Sobre todo en ocho países que se encuentran en situación crítica en cuanto a muerte materna: Haití, República Dominicana, Guatemala, Honduras, Paraguay, Perú, Bolivia y Guyana.

“Estamos empeñados en que los profesionales reconozcan la anticoncepción en varios momentos”, explica Ortiz.

Antes de embarazarse: Que las mujeres reciban una adecuada consejería reproductiva, y conozcan de planificación familiar.

Postabortos: Ya sea por aborto espontáneo o por interrupción voluntaria, la consejería postaborto es fundamental, afirma el médico.

Posparto: El gran objetivo son las mujeres que estuvieron gravemente enfermas en el embarazo, pero sobreviven. Debe haber una consejería para que no vuelvan a embarazarse o para que lo hagan con medidas que las lleven a tener embarazos con feliz término.