El Gobierno rumano empezó a retirar ceniceros de sus oficinas mientras el país se prepara para la prohibición de fumar en locales públicos, una normativa que comenzó a regir desde la medianoche del miércoles.

La ley fue aprobada después de un incendio en un club nocturno de Bucarest el 30 de octubre, en el que murieron 64 personas.

El primer ministro Dacian Ciolos, quien no fuma, dijo que el Gobierno publicó una guía en internet para explicar la ley a los ciudadanos.

Empleados dijeron que los ceniceros desaparecieron de las oficinas del gobierno y en su lugar aparecieron carteles de “prohibido fumar”.

Alrededor de uno de cada cuatro rumanos fuma de acuerdo a las estadísticas nacionales.

Los presos en las cárceles de alta seguridad podrán fumar y habrá espacios para fumadores en los aeropuertos.

Las autoridades podrán cerrar los comercios que violan la prohibición.