Entre las siluetas muy femeninas de cintura marcada de Véronique Leroy, Mugler o Elie Saab, y la colección unisex sobredimensionada de Vivienne Westwood, dos concepciones antagónicas de la moda desfilaron en las pasarelas de París.

Los años 1980 inspiraron la colección de Véronique Leroy, que desfiló con el tema Eye in the Sky (1982), del grupo Alan Parsons Project. Vuelve el glamour de lo brillante: aros imponentes, cintos anchos y dorados. Accesorio indispensable del guardarropa: las cadenas, atadas a una cartera, al estilo motociclista. Otro guiño al universo de la carretera: las fotografías de automóviles estampadas en los vestidos, faldas y pantalones. Sobre el muro se proyecta una aurora en un cielo rojizo, cuando irrumpe una tribu de mujeres sensuales y fuertes.

La colección de Elie Saab es un himno a la actitud bohemia y la libertad creativa, pero siempre al servicio de una mujer muy sensual. Mostrada en variaciones nocturnas de negro, rojo y violeta, la colección del libanés es asombrosamente liviana para la estación.

Vivienne Westwood trabaja desde hace varios años junto a su marido Andreas Kronthaler, pero esta colección es la primera explícitamente atribuida a él. El desfile “Andreas Kronthaler para Vivienne Westwood”, mezcla, como los anteriores, motivos y sexos. Las mujeres llevan sacos masculinos, con hombros imponentes, cazadoras XXL, mientras que los chicos llevan faldas y zapatos con plataforma. Andreas “hizo la colección más vanguardista de toda nuestra obra”, dijo la diseñadora. “Le apasiona tanto la moda. Hemos trabajado juntos durante 25 años y es muy meticuloso y visual, mientras que yo soy muy literaria”.