La falta de competitividad de las escuelas públicas, la insuficiencia de los recursos económicos para hacer frente a las demandas de los alumnos y los reducidos resultados académicos obtenidos en competencias internacionales en comparación con los países desarrollados son algunos de los desafíos a los que se enfrenta la mayoría de los países de la región iberoamericana en materia de educación.
Así lo indica Paulo Speller, secretario general de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), durante una visita al istmo.
A pesar de estos desafíos, el docente y psicólogo brasileño resalta que la región ha crecido en cuanto a educación se refiere. No obstante, “hay que pisar fuerte el acelerador para poder competir con otras regiones”.
Por ejemplo, hay naciones del hemisferio norte que le llevan la delantera en este tema a Iberoamérica, y “seguirán creciendo cada vez más y por eso hay que acelerar el paso”, reitera Speller.
Una de las principales iniciativas que impulsa la OEI para combatir estos desafíos es el proyecto “Metas educativas 2021: la educación que queremos para la generación de los bicentenarios”, menciona.
El objetivo más ambicioso de este proyecto es mejorar la calidad y la equidad en la educación para hacer frente a la pobreza y a la desigualdad reinante y, de esta forma, favorecer cada vez más a la inclusión social.
Entre las estrategias para lograr esta meta están incorporar las tecnologías de la información y la comunicación en la enseñanza y en el aprendizaje de los estudiantes y maestros, y apostar por la innovación, la creatividad y el desarrollo de la investigación y del progreso científico en las aulas, detalla el documento Miradas sobre la educación en Iberoamérica, elaborado por la OEI.
Desde que se inició el programa en 2010, se ha visto un avance significativo en esta parte del mundo, dice.
Por ejemplo, hay un incremento en el acceso a la educación primaria, que oscila entre el 1% y el 6% dependiendo del país, asegura el experto sureño.
Si se compara con los últimos años, por encima del 90% de los niños están hoy día en la escuela primaria, resalta.
Aunque es un avance, indica que no debe detenerse la marcha, ya que en el caso de los chicos entre los 15 y 17 años solo un 65% está en la escuela secundaria.

