Siglos de lluvias y el sol abrasador de Texas están consiguiendo lo que no pudieron hacer los cañones mexicanos en 1836: están destruyendo poco a poco El Álamo.

Es por eso que la capilla del Álamo está siendo reconstruida con una inversión de 5 millones de dólares, parte de un programa de 35 millones que aprobó la legislatura para llevar a cabo lo que bien podría ser el proyecto de preservación más ambicioso desde los días de Davy Crockett.

La municipalidad de San Antonio, la Oficina General de Tierras del Estado y varias empresas diseñan un plan maestro que esperan tener en 2016 y que debe sentar las bases de la restauración de un sitio histórico en el centro de la séptima ciudad más grande de Estados Unidos.

La municipalidad aportará más adelante otros 17 millones, por lo que en total se invertirán más de 50 millones de dólares.

Mientras se planifica el futuro, hay dos expertos que han pasado seis horas diarias en una grúa estudiando los daños de la fachada desde hace un mes. Donde el deterioro es particularmente grave, crean réplicas de piedra parecidas a la que se empleó cuando se construyó El Álamo en 1700.